El último tren

Kain69

 


Era un domingo por la tarde, el tipo de día que se siente suspendido, como si estuviera esperando a que algo sucediera. Lucas estaba en la estación de tren, mirando los anuncios que parpadeaban sin cesar. El reloj sobre la taquilla marcaba las 18:00, pero no importaba. Los trenes llegaban y se iban, y todo seguía igual.

De repente, el altavoz anunció el último tren del día: "Tren con destino a San Junípero. Última salida a las 18:15". Lucas levantó la vista y vio cómo la multitud comenzaba a dispersarse. El andén se vaciaba poco a poco, pero algo lo hizo permanecer en su lugar.

Había algo inusual en este último tren. No era solo su hora tardía ni el aire vacío que lo rodeaba. Era el hecho de que nadie más parecía notar que había algo extraño en el tren. La máquina estaba apagada, sin humo, sin rieles vibrando bajo ella, como si hubiera llegado de otro tiempo.

Cuando las puertas del tren se abrieron, Lucas no pudo evitar acercarse. Nadie lo detenía, y algo lo empujaba hacia adentro, una curiosidad desesperada que no podía explicar. Subió y se sentó en un asiento vacío. Afuera, la estación había quedado en completo silencio. El tren arrancó lentamente.

Mientras las luces parpadeaban, Lucas observó que en el asiento frente a él había una carta. La tomó y leyó las palabras escritas: "Este es el último viaje que harás. No te preocupes, no hay vuelta atrás."

Antes de que pudiera reaccionar, el tren se detuvo. La estación había desaparecido. Y, en su lugar, solo quedaba la oscuridad.